Oscar Amuz, fundador y CEO de Autism Soccer, una organización que ha cambiado la vida de miles de niños y jóvenes con autismo a través del fútbol. A continuación, compartimos su inspiradora historia y visión.
Un deporte que abre puertas
Hace años, un grupo de niños con autismo descubrió en el fútbol una forma de expresarse, conectar con otros y superar sus propios límites. Aunque al principio muchos se sentían inseguros y les costaba integrarse en equipos convencionales, con el apoyo de entrenadores especializados y un ambiente empático, comenzaron a descubrir sus habilidades y a ganar confianza.El fútbol no solo mejoró sus destrezas deportivas, sino que fortaleció su autoestima, su capacidad para trabajar en equipo y comunicarse eficazmente. Este deporte se convirtió en una herramienta poderosa para mejorar su calidad de vida, brindándoles un sentido de logro y pertenencia que antes les era esquivo.Además, el deporte les proporcionó una rutina estructurada y un espacio seguro para expresarse sin miedo al juicio. Aprendieron a manejar sus emociones, seguir instrucciones y colaborar, habilidades fundamentales para su vida diaria.
Conociendo a Oscar Amuz y Autism Soccer
Oscar Amuz nos cuenta:
«Hola a todos, soy Oscar Amuz, fundador y CEO de Autism Soccer. Hace 12 años, inspirado por mi pasión por el fútbol y el deseo de hacer una diferencia positiva, creé esta organización para ofrecer oportunidades deportivas inclusivas a niños y jóvenes con autismo.»En Autism Soccer, se ofrecen programas de entrenamiento adaptados a las necesidades individuales, junto con actividades recreativas y educativas que promueven el desarrollo integral. Su compromiso a largo plazo con la comunidad autista y la pasión por generar un impacto positivo los distingue.Actualmente, Autism Soccer tiene presencia en 18 países y está organizando la Copa Mundial Autism Soccer Brasil 2025, un evento que promete ser un hito en la inclusión deportiva.
Resiliencia y perseverancia
Oscar comparte una historia de lucha y esperanza:
«Hemos enfrentado muchos desafíos, desde dificultades financieras hasta falta de apoyo comunitario. Hubo momentos de desesperación, pero nunca perdimos de vista nuestra misión de ayudar a un millón de niños con autismo a través del deporte.»Su determinación y fe en el poder transformador del fútbol los ha llevado a estar a punto de cumplir ese sueño. Este logro es un motivo de orgullo para todo el equipo y la comunidad que los respalda, y un recordatorio de que con perseverancia se pueden alcanzar grandes metas.
Un evento histórico: La Copa Mundial para niños con autismo 2025
En 2025, en Brasil, se celebrará la primera Copa Mundial para niños con autismo. Para Oscar y su equipo, este evento es mucho más que una competencia deportiva: es una plataforma para cambiar percepciones, promover la inclusión y mostrar el talento y la belleza de cada niño con autismo.Oscar reflexiona con orgullo sobre estos 12 años de trabajo y se prepara para anunciar al mundo este gran evento, convencido de que juntos podemos construir un mundo más inclusivo donde cada niño tenga la oportunidad de brillar.