Tuvimos la oportunidad de conversar con Oscar Amuz, fundador y CEO de Autism Soccer, y a continuación compartimos lo más destacado de nuestra charla.
¿A qué atribuyes tu éxito, Oscar?
Para mí, lo más importante ha sido la perseverancia. Desde 2012, llevo 11 años de trabajo constante y, aunque he enfrentado muchas derrotas, nunca perdí el rumbo ni la visión de hacia dónde quería llevar nuestra organización. Los primeros 10 años fueron los más difíciles, pero gracias a ese esfuerzo continuo, en 2023 y parte de 2024, hemos avanzado mucho y podemos proyectar lo que será Autism Soccer en la próxima década. Sin embargo, llegar hasta aquí me tomó una década de dedicación y sacrificio.
Cuéntanos más sobre tu carrera y tu proyecto
Este proyecto es único en el mundo. En 2012 comencé a hacer realidad un sueño: crear un espacio para que niños con autismo pudieran jugar al fútbol. En la primera Copa Hera participaron más de 160 niños. Hoy, me siento orgulloso de ser un referente mundial en fútbol para niños con autismo. Llegar hasta aquí no fue fácil; tuve que buscar apoyo y aliados que creyeran en nuestra causa para mejorar la vida de estos niños.Los mayores retos fueron económicos, pero nunca me rendí porque mi trabajo no es por dinero, sino por pasión y por ayudar a otros. Si un sueño nace del corazón y está inspirado por Dios, nunca debe abandonarse, porque las cosas buenas toman tiempo en concretarse. El mundo debe entender que el autismo no es una enfermedad ni algo que se contrae; es una condición con la que nacen estos niños, quienes tienen habilidades excepcionales y necesitan mucho apoyo. En Autism Soccer trabajamos para mejorar su calidad de vida a través del deporte que amamos: el fútbol.
¿Qué lugares locales mostrarías a un amigo que te visite?
He vivido en Miami más de 30 años. Cuando vienen mis amigos, me gusta mostrarles la entrada a Brickell, con sus autopistas interminables y sus imponentes edificios que dejan a cualquiera sin palabras. Pero también los llevo a recorrer barrios de bajos recursos para que vean que no todo lo que brilla es oro; es un contraste entre riqueza y pobreza.No soy mucho de restaurantes; prefiero compartir momentos de calidad en mi casa, en un estudio de grabación o acompañando a los equipos de fútbol para niños con autismo, para crear conciencia. Por supuesto, no puede faltar un paseo por la Playa Collins Av. y la 58th. Para mí, lo más importante es brindar calidad de vida a mis hijos y pasar el mayor tiempo posible con ellos, porque la vida es demasiado corta para desperdiciarla.
¿Quiénes merecen reconocimiento en tu camino?
Primero, el apoyo de Dios. Luego, mi familia: mis hijos Lola, AJ, Diego y Axel, y mi esposa Miriam Anaya, quienes me han brindado amor y comprensión en momentos muy difíciles. Sin su apoyo, no estaría donde estoy hoy.Mi pasión y dedicación van más allá del 100%. También quiero agradecer a los padres de niños con autismo que creen en nuestro proyecto, porque sin ellos nada sería posible. Estoy muy agradecido con Dios y con mi ángel guardián por acompañarme en este camino.
Para seguir de cerca el trabajo de Oscar y Autism Soccer, puedes encontrarlos en:
- Instagram: @AutismSoccer
- LinkedIn: Oscar Amuz
- Twitter: #AutismSoccer
- Facebook: AutismSoccer
- Youtube: AutismSoccer
Y en sus sitios web: